Son conocidos como ladrones escaladores y tienen un modus operandi muy particular, a través del denominado método del “escalo”. Por ello, hay que seguir unas medidas de seguridad concretas para evitar ser víctimas de un robo por medio de esta técnica.

Los ladrones escaladores

Los escaladores trepan por las fachadas para acceder a ventanas y terrazas, y una vez allí entran en las viviendas. También aprovechan los patios interiores y azoteas de las fincas para acceder a los domicilios o propiedades a través de las ventanas abiertas.

Los robos con fuerza son, seguramente, uno de los delitos que más alarma social genera en nuestro país desde comienzos de la crisis financiera. Y es que este tipo de delito en domicilios sigue siendo el que más crece en España desde el 2009.

Por todo ello, vamos con una serie de recomendaciones y consejos para evitar este tipo de robo por medio del método del escalo. Principalmente, deberemos elegir una buena alarma que nos ahorre un susto de este tipo, en Comparador de alarmas ayudamos a elegir el sistema que más nos conviene. No obstante, el peligro de los escaladores se puede evitar fundamentalmente con dos tipos de sistema de alarma:

  • La alarma detectora de movimiento, que puede ser fundamental. Ello nos ayudará a evitar que los escaladores entren por las ventanas y terrazas de las viviendas.
  • También las alarmas de sirenas disuasorias son una buena opción, ya que impedirán el acceso a ventanas y balcones al actuar como elemento disuasorio.

Una vez elegida la alarma que más nos interesa, no debemos olvidar una serie de medidas de seguridad básicas:

  1. Cuidado con los “escaladores”. Si se da la circunstancia de que están haciendo obras en el edificio, debemos estar pendientes de dos aspectos: si durante las obras se está utilizando andamios para ello, el bloque o comunidad debe saber que estos son un puente de acceso a los delincuentes. En este caso lo aconsejable es poner alarmas o vigilancia.
  2. Desconfiar de los desconocidos que merodean por nuestra zona. Nunca abrir la puerta del portal o de nuestra vivienda a desconocidos. Con este gesto estamos comprometiendo la propia seguridad y también la del resto de nuestros vecinos. Y es que han crecido exponencialmente los casos de los falsos revisores de gas, comerciales de telefonía móvil o compañías eléctricas que intentan acceder al inmueble para cometer un delito.
  3. Intentar conocer a nuestros vecinos. Toda información nunca está de más. Debemos tener en cuenta que cada vez son más los pisos que se ponen en alquiler, por lo que se nos pueden escapar datos importantes sobre quiénes viven a nuestro lado.
  4. Utilizar temporizadores de luz cuando salimos de vacaciones, para así dar la imagen de que la casa está habitada. Eso sí, las ventanas debemos cerrarlas todas y las persianas no dejarlas bajadas totalmente.
  5. Pedir a un vecino o amigo que recoja el correo durante nuestra ausencia.
  6. Pedir referencias del conserje o vigilante 24 horas. Es una recomendación hecha desde el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid. Pues también los operarios se hacen pasar por empleados de empresas de mudanza para hacerse con información de los habitantes de la zona.
  7. Proteger las ventanas si residimos en un piso bajo, primero o ático con verjas o rejas.
  8. Realizar un inventario y fotografías de nuestras pertenencias. Un inventario descriptivo y fotográfico de todos los objetos de valor o joyas que poseemos, así como de todos nuestros electrodomésticos, puesto que es una información importantísima que facilitará la labor a la Policía.
  9. Ante la duda, llamar siempre a la Policía. En este sentido la colaboración de los vecinos de una comunidad es fundamental. Se recomienda a los vecinos que si ven alguna circunstancia extraña, así como a personas desconocidas merodeando en la zona den aviso de inmediato a la Policía
  10. Máxima discreción. No se debe divulgar a los cuatro vientos y a personas alejadas de nuestro círculo más cercano los planes vacacionales, lo que incluye las redes sociales.
  11. Si han entrado en nuestra vivienda, lo mejor será no tocar nada. Si se da esta circunstancia y encontramos la puerta abierta o una ventana de nuestro domicilio forzada o rota no debemos acceder al domicilio. Lo mejor será acudir a la casa de un vecino y alertar desde allí a la Policía.